_O4T4458
Un día como hoy 2 de Noviembre, también lunes, pero hace 6 años, FC St Pauli visitaba Rostock para disputar una nueva edición de un partido que si bien podría llamarse “clásico”, lo es más para Hansa que para los de Hamburgo, a pesar de la innegable rivalidad entre los hinchas de ambos clubes.  Y este partido… no sería uno más.

La fecha era la numero 11 del torneo, el equipo entonces dirigido por Holger Stanislawski llegaba 2do en la tabla de posiciones después empatar en casa 1-1 contra Energie Cottbus.

Para un hincha de FC St Pauli siempre existe un factor de riesgo al visitar Rostock, donde los SUPTRAS, la “barra” del equipo azul es conocida no solo por su tendencia política de ultra derecha (con el tiempo aprendimos que no todos tienen esa tendencia), sino también por ser un grupo caracterizado como violento.

21500 almas en el entonces DKB-Arena. Frio sí, pero buen clima en las tribunas. Los hinchas que habían llegado desde Hamburgo, armaron su propia fiesta por las calles de la ciudad Báltica en su camino desde la estación de tren al estadio.fcsp_20091102_0094
Rueda la pelota. Tras un primer tiempo notablemente favorable a los locales, quienes desperdiciaron varias ocasiones claras de cara a Hain, promediaba el segundo tiempo cuando un foul sobre Denis Naki le otorgaba al equipo de Hamburgo un tiro libre a unos 30 metros del arco. Fabian Boll y el recién ingresado Timo Schultz se paran de frente a la pelota, Boll se perfila y mira hacia al arco pero en vez de sacar un sablazo,  el nro. 17 le da un toquecito a la pelota, abriéndola para Matthias Lehmann que venía a la carrera para sacar un pelotazo que se metió junto al palo. Golazo y delirio en la tribuna visitante…
Delirio… delirio y bengalas encendidas, generando el repudio de todo el estadio, sumado a algunos cohetes y la respuesta de la misma forma de parte de los locales, que tampoco se hizo esperar. Incluso se pueden ver las imágenes del arquero de St Pauli Matthias Hain insultando al aire por las posibles consecuencias que dicho festejo podrían generar.

Con el réferi amenazando con suspender el partido, los jugadores y el mismo técnico de St Pauli pidiendo a los hinchas que no usaran más pirotecnia, finalmente se reanudo el partido, pero esto sería solo la entrada en el menú.

Solo 7 minutos después del gol de Lehmann, las bengalas y la amenaza del árbitro, los de marrón recuperaron un balón mal rechazado en mitad de cancha, Kruse puso una pelota alta y larga para Schultz por la banda izquierda, el rubio metió el balón pegadito al piso al punto del penal donde llegaba Marius Ebbers marcado por un defensor local, pero el delantero lejos de ser egoista, aguanto la pelota , dio media vuelta y habilito a Denis Naki que llegaba a la carrera para definir abajo.

Festejo alocado de los jugadores junto al corner, justo de frente a sus hinchas. Ebbers levanta a Naki, pero este ya tiene en mente lo que va a hacer, se le ve en la cara…  Primero mira a sus hinchas, y luego desvía su cabeza levemente a su derecha donde están los hinchas de Rostock. Cierra su puño y dejando su dedo pulgar como si de una daga se tratara, se lo desliza por el cuello.  Los hinchas locales le tiran de todo, pero la acción ya está hecha.166

No sería la última imagen que dejaría Naki en el partido. Una vez terminados los 90 minutos, el jugador abrigado por una manta negra con el “totenkopf” se acerca a la tribuna, pide una bandera de palo. Regresa adonde lo esperan sus compañeros en semicírculo. Primero acomoda la manta y luego clava la bandera de St Pauli en el campo de Rostock, en señal de conquista.

Luego vendría la reprobación publica, la polémica. Naki seria suspendido de hecho por la DFB por ese gesto hacia los hinchas locales , generando justamente lo contrario en los hinchas de St Pauli, quienes al siguiente partido en casa contra Fortuna Düsseldorf, tenían carteles con el numero 23 además de un bandera en la Sudkurve que decía: Naki sos uno de nosotros.


Con el regreso de FC St Pauli a la 2.Bundesliga habría lugar para más historias:  la solidaridad de Ultra’ Sankt Pauli para con los hinchas de Rostock cuya entrada a Millerntor había sido prohibida por la policía, o algunos jugadores que allá por 2009 vestían de azul y luego cambiaron sus colores, como Oczipka o Bartels.

Porque si bien lo recordamos con una sonrisa y nos encanta la historia, el futbol tiene lugar para muchísimas anécdotas más.

Buenas noches. Abrazo de gol de Naki contra Hansa Rostock.

Anuncios